El matzá es un pan ácimo, es decir, pan plano que se prepara de una manera especial con la mínima cantidad de agua necesaria, y luego se hornea simplemente poniéndolo sobre brasas o en una sartén caliente.
El matzá se hornea para conmemorar la salida de Egipto, y simboliza nuestra rápida transición del deseo de recibir al deseo de otorgar; ocurre de forma inesperada y brusca, supuestamente en el lugar y el momento más inapropiado para una persona.