Es bueno que haya perturbaciones, si las resistes y vas en contra de ellas, definitivamente llegarás a la cualidad de otorgamiento. Al resistir las perturbaciones, ya estás adquiriendo Kelim de otorgamiento.
Resistir las perturbaciones significa justificar al Creador. Cuando los pensamientos externos vienen a ti, las preguntas «quién» y «qué», el Creador observa cómo respondes a ellos.