Si avanzas correctamente, siempre será así para ti. Intentarás hacer algo bueno por los demás, y entonces se empezará a revelar que no lo quieres realmente.
Intentarás hacerlo aún mejor y más, pero nunca lo conseguirás; y entonces, a partir de la decepción, comprenderás que debes recurrir al Creador. Es en esto que tus sinapsis y todo tipo de conexiones en tu cerebro se acortarán. Ya tendrás una predisposición para ello, y ese estado comenzará a crearse.