Alexander escribe: “No ha habido ninguna buena noticia en los últimos meses. Puedo ver en mi familia, parientes y amigos cómo apagan la empatía. No ven, no escuchan y conversan de peligros, intranquilidad y los entiendo. La gente no puede vivir en estrés todo el tiempo, dejamos de preocuparnos por empatizar. ¿En qué nos convertimos? ¿En qué nos estamos convirtiendo? ¿Qué será de nosotros, del mundo? Por favor explique.»