Correcto. Él no lo siente, pero otra persona sí. Tenemos que hacer que todo el mundo sienta que estamos en una conexión, una dependencia, una red, y entonces, inevitablemente, nos trataremos de forma diferente.
No necesito saber lo que siente cada uno de ellos. Solo necesito saber que, de este modo, dependo de ellos, y ellos dependen de mí, y todo lo que hago hacia ellos vuelve a mí. Esto hay que enseñarlo, mostrarlo y explicarlo, para abrir los ojos de la gente.
Si queremos hacer algo serio, esto requiere deseos serios, fundamentos serios. La gente debe comprender que si empieza a profundizar en el sentido de la vida, en los orígenes de la vida, en las razones de la vida, por qué existe una persona, cómo fue creada y qué la impulsa, entonces se trata de un trabajo serio sobre uno mismo.