En los siete años de hambre nuestro egoísmo no recibe ningún estímulo. La gente debe elevarse por encima de su ego y tratar de continuar trabajando no con la energía egoísta, desarrollando la grandeza de la meta en uno mismo.
Dado que este es un ascenso desde nuestro mundo al mundo opuesto, al mundo de otorgamiento y amor, este estado es muy difícil. En esta etapa, muchos estudiantes no pueden manejarlo y se van.