Por supuesto, pero ¿cómo sentimos lo que recibimos de Él? En nuestro estado normal, el corazón no está comprometido, por lo tanto, en cada momento de nuestra existencia debemos determinar dónde estamos en relación con el Creador, recibir una respuesta y seguir adelante.
Necesitamos abrirnos al Creador tanto como sea posible y basándonos en esto, sabremos cuáles deben ser nuestras acciones.