Es imposible medirla. Simplemente cada uno quiere complacer al otro. Por lo tanto, aquí no hay cálculos de cuánto hice yo por ti y cuánto hiciste tú por mí. Nunca alcanzarás una conexión real de esta manera.
Debes guiarte por los sentimientos y no por el cálculo racional: «Tú por mí, y yo por ti».