¿Es la plegaria una petición de fuerza para trabajar?

Orar significa pedir cuando no tenemos otra opción. Acudimos al Creador cuando no tenemos alternativa. Poco a poco, empezamos a recordar su existencia, e incluso este recuerdo es obra del Creador. Nos hace parecer que lo recordamos por nuestra cuenta. En realidad, nunca pensaríamos en el Creador solos.

 

El deseo de recibir está estructurado de tal manera que está completamente encerrado en sí mismo, es un sistema cerrado. El Creador introduce un pequeño e imperceptible rayo de luz, y de repente pensamos: «¡Oh, el Creador existe!». Sentimos como si lo hubiéramos recordado por nuestra cuenta, sin ayuda de nadie.

 

Pero en realidad, fue el Creador quien nos recordó su existencia y nos permitió recurrir a Él. Este proceso ocurre repetidamente, y su único propósito es fortalecer la conexión con Él. A través de este proceso, construimos nuestro sistema espiritual interior. Es así como adquirimos las cualidades del Creador y nos asemejamos a Él.

 

Sin embargo, antes de que esto pueda suceder, antes de que podamos reconocer lo que es opuesto al Creador, antes de que podamos entender nuestro “yo”, el Creador necesita colocarnos en situaciones desagradables que son exactamente lo opuesto al estado que estamos a punto de alcanzar.

 

Muy interesante     Petición o sufrimiento

 

Estamos obligados a pedir

 

Pregunta:

¿Cómo podemos conectarnos con otras decenas si cada decena es todo un mundo en sí mismo?

 Respuesta:

Eso no te concierne. Todo lo hace el Creador: Él baja y sube las decenas en relación unas con otras. Tiene muchos más datos sobre cada grupo y los combina según un camino concreto; por lo tanto, no prestes atención a cómo o dónde estamos. Pide, estás obligado a pedir.

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Cuando uno quiere rezar sin parar

 

Pregunta:

En esta convención parece que no hay preguntas, sino solo un deseo fuerte y continuo de orar para que esta plegaria llegue al Creador.

 

Díganos, ¿cuál debería ser la plegaria en esta convención? ¿Por qué deberíamos rezar?

 

Dice que tenemos que refinar la petición, estructurarla. Hay una plegaria que dice: “¡Únenos, elevanos hacia Ti, ayúdanos a reunirnos todos en el palacio del Rey!”. Pero de alguna manera se disipa.

Respuesta:

 Entonces eleva la plegaria desde una persona, desde ti mismo.

Pregunta:

¿Cómo lo hago correctamente?

Respuesta:

Desde el corazón.

Pregunta:

¿Necesito sentir a todos y unirlos en mi corazón?

Respuesta:

Empieza y ya verás.

 

Olvídate de ti mismo

 

Pregunta:

Si a una persona se le muestra que no está en perfección en su relación con el Creador, ¿cómo puede permanecer en el camino y seguir eligiendo cada vez al Creador?

Respuesta:

¿Cuál es el problema? Se le muestra la imagen completa: dónde está él, dónde está el Creador y dónde está el mundo. Y a partir de todo ello, debe construir el sistema correcto.

Pregunta:

Cuando una persona se preocupa de sí misma, de que está alejada del Creador, ¿cómo puede evitar pensar en su propio alejamiento y, en cambio, incluir en este dolor el exilio de la Shejiná?

Respuesta:

Yo le aconsejaría que se olvidara un poco de sí mismo. Y entonces las cosas empezarán a funcionar.

Tres condiciones de una verdadera petición al Creador

 

Pregunta:

Escuche que cuando uno de sus alumnos dijo que «lo estoy intentando, lo estoy pidiendo», usted respondió: «Estás pidiendo escasamente». ¿Cuál es la petición correcta al Creador? ¿Qué estado debe alcanzar una persona para poder pedir verdaderamente la corrección al Creador?

Respuesta:

Una solicitud verdadera consta de varias condiciones. La primera condición es que me falte desesperadamente algo concreto, y sé exactamente qué es. Al mismo tiempo, no puedo sustituir mi petición por otra cosa; es tan urgente que sería mejor morir que no recibirla.

 

La segunda condición es a quién acudir, a quién pedir. Es decir, no basta con que me falte algo, sino que debo saber con exactitud quién lo tiene. En otras palabras, hay una fuente de la que puedo recibir. Necesito identificarlo y saber con precisión que exactamente lo que necesito está ahí, uno a uno.

 

La tercera condición es estar seguro de que esta fuente me responde. No es solo un muro contra el que me golpearé la cabeza sin conseguir nada. Es una fuente que tal vez incluso está esperando a que me vuelva hacia Él. Tiene un corazón bondadoso, una actitud bondadosa hacia mí, y está esperando que me vuelva hacia Él. Pero lo primero de todo es dirigirse específicamente a Él y lo segundo con la petición más urgente.

 

Además, es posible que Él tenga otra condición, que yo me alegre de la oportunidad de dirigirme a Él porque gracias a que me he dado cuenta de que Él tiene exactamente lo que yo deseo, lo he encontrado. ¡Eso es lo más importante! Porque toda mi hambre y lo que Él tiene para satisfacer mi hambre no es más que un motivo para establecer contacto con Él.

 

Es entonces cuando la petición es auténtica. Es decir, no es para saciar el hambre y obtener algo de Él, sino para conectar con Él, por encima del hambre y su satisfacción. Entonces esta petición traerá verdaderamente su resultado, la unificación entre nosotros.

 

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