Espiritualidad y comunicación a través del pensamiento

Comentario:

Usted dice que los cabalistas pueden comunicarse sin palabras. En nuestro mundo, la comunicación suele darse a través de letras y sonidos.

Mi Respuesta:

En el mundo espiritual, sin embargo, sucede a través de los pensamientos. El pensamiento es la fuerza más grande, eterna, fiel y perfecta.

 

No tiene límites y se propaga en todas direcciones con velocidad infinita, en cualquier lugar, de cualquier forma, entre los mundos, entre los vivos y los muertos. El pensamiento lo es todo.

Pregunta

¿Se puede comunicar con cabalistas del pasado a través del pensamiento?

Respuesta:

Por supuesto. No importa con quién. Con mi maestro, desde luego, sigo comunicándome con él; aún lo siento.

 

Al fin y al cabo, cuando estaba físicamente cerca de mí, lo percibía, y esa sensación permaneció dentro de mí.

 

Entonces, ¿qué más da si lo vi con mis ojos o lo escuché con mis oídos?

 

Lo que había dentro de mí era su imagen interior, no exterior. Ahora es lo mismo. Esa imagen permanece en mí -no una imagen física, sino su actitud hacia el mundo, hacia mí, hacia sí mismo, hacia el Creador-, en otras palabras, su imagen espiritual.

 

Los métodos de comunicación de los cabalistas

 

Pregunta:

Cuando los cabalistas se comunican entre sí, ¿hablan en un lenguaje ordinario o en algún tipo de lenguaje incomprensible?

 Respuesta:

Pueden no decir nada y conectarse a través de una pantalla compartida. ¿Para qué necesitan este cuerpo si pueden comunicarse con sus almas, con una pantalla común?

 

Por supuesto, también pueden hablar entre sí, además, pueden comunicarse y cada uno se limita a un cierto rango y no se abre al otro.

 

Existe esa opción y a veces, la necesidad de no dañar a los demás o de revelarse: todas las cosas suceden a pesar de las buenas intenciones de todos.

 

Es decir, los cabalistas tienen muchísimas oportunidades para comunicarse: a través de libros, canciones y música. Y ellos, al construir internamente estas sensaciones e imágenes, al vivir en el mundo material y al mismo tiempo en la siguiente dimensión, se encuentran en ella con sus sentidos y, por lo tanto, se comunican según la ley de la semejanza de forma. Esta es la ley general, más global y fundamental de la naturaleza.

 

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Dentro del pensamiento del Creador

 

No hay nada más que un pensamiento: el pensamiento de la creación, que lo abarca todo. Solo nosotros, las creaciones, aún no lo entendemos ni lo sentimos; pero estamos dentro de este diseño y nos gobierna. Todo nuestro trabajo se realiza dentro de Él, este pensamiento es la creación entera, su diseño, y no hay nada más aparte de Él.

 

«Todo se resuelve en el pensamiento», y todo fue creado por el pensamiento. No existe la materia, toda la realidad está contenida en el pensamiento. Curiosamente, los científicos modernos, siendo materialistas absolutos, afirman que el universo es un pensamiento. Y los investigadores del cerebro humano afirman que todos nuestros pensamientos, deseos y decisiones existen fuera de la persona y que el cerebro es simplemente un instrumento que detecta este pensamiento y nos lo transmite.

 

Así, la ciencia se acerca gradualmente al hecho que los cabalistas descubrieron hace mucho tiempo: que no existe nada más que el diseño del Creador y aunque dividimos la realidad en fuerzas, materia, sentimientos e intelecto, en esencia, solo opera el pensamiento del Creador y existimos dentro de Él.

 

Necesitamos alcanzar este pensamiento del Creador respecto a la creación, y entonces lo conoceremos, no a Él mismo, sino a Su actitud hacia la creación. Solo existe este pensamiento y todas las diversas cualidades opuestas que percibimos tienen como propósito revelar la profundidad y singularidad de este pensamiento.

 

No hay nada más que Él, pero este hecho lo alcanzamos desde el lado opuesto, a través de la multitud de acciones y manifestaciones del Creador hacia nosotros, que son muy diversas y contradictorias.

 

Y son precisamente todas estas paradojas y contradicciones, que nos impiden comprender y aceptar lo que sucede, las que nos impulsan hacia un desarrollo tal que, por encima del conocimiento y uniendo todos los opuestos, alcanzamos al Creador. Es imposible alcanzarlo de otra manera que a través de dos opuestos que se fusionan y se complementan.

 

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