Por supuesto, al repetirme constantemente, él de alguna manera se une a mí, y yo a su vez, al Superior. De esta forma, él se conecta a la escalera espiritual desde el mundo del Infinito y hasta él, como un niño pequeño que trata de llegar a ser como uno mayor y así crece. Las contradicciones, sin embargo, no darán a la persona ningún crecimiento.