La fe está por encima de la razón, ese es tu trabajo si eres capaz de llevarlo a cabo. Pero al mismo tiempo, no estás destruyendo el conocimiento, no estás destruyendo tu egoísmo. Te elevas por encima de él. Es como una almohada para ti sobre la que construyes la fe, la cualidad de otorgamiento por encima de tu egoísmo. El egoísmo te da la posibilidad de construir la fe.
Si el egoísmo desaparece, entonces la cualidad de otorgamiento desaparecerá, ya que se construye sobre lo opuesto al egoísmo, que funciona como contrafuerza. Por lo tanto, ¡aquí no hay subordinación en absoluto!
Sé por experiencia propia lo difícil que fue para mí con mi maestro. Cuanto más avanzas, más empiezas a odiarlo. Siempre sientes insignificancia en él, vacío, ¡no puedes estar de acuerdo con él!
Sé todo esto, y por eso veo a través de mis alumnos. Esto no me preocupa, y en modo alguno dicta mi actitud hacia ellos. ¡De ninguna manera! En absoluto. Comprendo su odio hacia mí, porque les presento un método que va contra su naturaleza. ¿Cómo pueden amarme?