Si una persona pasa por serias pruebas, incluso podría decirse por la opresión, seguro que a veces sería cruel. Pero he conocido personas, que después de sufrir mucho en las mazmorras del NKVD (Comisariado del pueblo soviético para asuntos internos) y demás, por el contrario, sus corazones se dolieron por otros, fueron tan empáticos con ellos y aliviaron su carga.