Sí. Puedes revisar hasta qué grado tienes pensamientos de certeza y de que vale la pena seguir, en cuanto a lo que se dice en la Torá. Por ejemplo, si empiezas a sentir temor de no ser capaz de cumplir con el principal precepto del Creador – “ama a tu prójimo” – entonces este podría ser un criterio para que consideres que el libro te está influyendo y, si el temor no surge, quiere decir que hay que realizar un cambio.