Pregunta:
Hay técnicas bastante cercanas a la Cabalá que transforman la realidad de una persona y mira todas las cosas de manera diferente. Pero estas personas tienen un gran problema: parecen ir en contra de la sociedad, creyendo que pueden influir en su realidad y vivir en ella.
¿Cómo puede una persona no jugar demasiado a ser Superman y no desviarse completamente?
Respuesta:
¡Esto no sucede en la Cabalá! Después de todo, cuanto más avanza una persona, más modesta, más oculta, retraída se vuelve, no le interesa estar a la vista de todos.
¿No lo ves en mí? No necesito la televisión ni la fama. No saldría de mi habitación. Y no porque sea así por naturaleza, sino porque todo eso pierde su valor.
Subes a un escenario, hay varios miles de personas frente a ti, te escuchan e incluso te adoran. Y te alegras de que reciban información y no de que te idolatren. ¡Son cosas completamente distintas!
Es decir, la Cabalá de ninguna manera convierte a una persona en arrogante.
Cuanto más avanzas, más te acercas al Creador. Es decir, te das cuenta de lo opuesto que eres a Él y al comenzar a compararte con Él o a ti mismo con los demás, sientes que estás en un estado en el que eres lo más bajo.
Aquellos que están más arriba que tú en la escalera de ascenso, están más arriba espiritualmente, ya han avanzado. Los que están por debajo de ti en esta escalera, todavía están por encima de ti porque todavía no saben lo que tú sabes y por lo tanto, todos sus errores no son errores, no pueden hacer otra cosa, no les ha sido revelado. Y tú te sientes peor que éstos y peor que aquéllos.
Un verdadero cabalista no puede ser arrogante. Al contrario, se vuelve simple, le gusta bromear. Pero también puede ser muy serio, muy agudo. En todo lo concerniente a la corrección de este mundo, él es una llama ardiente.

