El área geográfica de Israel, corresponde a la estructura del mundo superior, el mundo de Atzilut. El Monte Hermón, al norte del país, es Keter (la corona), desde donde toda la luz superior desciende y se esparce hacia abajo. De forma similar, fluye el agua que baja del Hermón hacia los Altos del Golán, que dan vida y alimentan a la tierra de Israel.
Estas corrientes, pasan por Galilea, que es una zona puramente cabalística del país, donde vivieron cabalistas y donde fue escrito El Libro del Zohar. La cueva donde fue escrito El Libro del Zohar, lugares especiales, tumbas, el Monte Merón y la ciudad cabalística de Safed, también ahí se encuentran. Estos lugares son muy fuertes en la influencia sobre el hombre.
Si el Monte Hermón es Keter, entonces Galilea, de donde descienden las aguas al Mar de Galilea, es Jojmá bajando a Biná. Toda el área que se extiende al Kinneret, personifica a Jojmá, que en hebreo significa “sabiduría”. De hecho, ahí fue donde se estuvo revelando por cientos de años la sabiduría cabalística.
Y el Lago Kinneret [Mar de Galilea] es Biná—la cualidad de misericordia, la propiedad del agua que da vida a todo y por eso este lago es especial. Ahí también se encontraba el pozo de Miriam, una gran profetisa, hermana de Moisés.
Como escribe Jaim Vital, un día su maestro, el gran cabalista, el Ari lo llevó al Lago Kinneret. Cuando su bote navegó hasta el pozo que brotaba desde el interior del lago, el Ari le dió a beber de esta agua y Jaim Vital, de pronto aprendió a entender todo —el mundo superior se abrió ante él.
Es interesante que cuando se mira desde arriba el agua del lago, se observa cómo fluye el Río Jordán al centro de este. Más aún, el agua del río corre sobre su propio curso, sin mezclarse para nada con el agua del lago. El agua del Kinneret y el agua del Río Jordán, simbolizan dos cualidades diferentes. De hecho, el Río Jordán baja desde la parte alta de las montañas, pasa por Biná y sigue fluyendo, así como la luz de Jojmá, pasa a través de Biná y desciende.

