Pero los cabalistas tienen logro y alcanzan un asunto en su totalidad (Baal HaSulam, «El Significado de la concepción y el nacimiento»).
Significa que los cabalistas no alcanzan una parte, un fragmento, una fuerza o un determinado movimiento individual, sino que alcanzan todos los movimientos juntos.
Pregunta:
¿Qué significa alcanzar la totalidad en nuestro trabajo?
Respuesta:
El punto es que, al final, avanzamos hacia la meta por la fuerza del Creador, y por lo tanto, necesitamos relacionarnos con cada estado como un todo.
Por ejemplo, para darnos cuenta de un estado de desconexión del Creador como un todo, es necesario que escudriñemos lo que nos falta y lo que el Creador necesita completar dentro de nosotros.
Todos los podemos alcanzar Dimensión en la espiritualidad
Entre Dos Líneas
Una persona que comienza a estudiar Cabalá no entiende muy bien por qué se vuelve aún más egoísta, con deseos aún mayores de comida, sexo, familia, carrera y todo lo demás. Es desconcertante que mientras estudia Cabalá, simultáneamente se sienta atraído a ver películas, leer novelas, y dar paseos, e;es decir, sus viejos deseos egoístas, que había abandonado durante un tiempo, cuando comenzó a estudiar, de repente comienzan a revivir en él de nuevo.
Esto no es un paso atrás, sino que se revive un mayor egoísmo para que la persona pueda elevarse aún más por encima de él.
Nuestro avance es paso a paso, a lo largo de Dos Líneas: Izquierda y Derecha. La Línea Izquierda es un egoísmo mayor, a pesar de lo cual tratamos de aumentar la importancia del estado espiritual y del Creador, y así elevarnos por encima del ego. Por lo tanto, caminamos en dos piernas: Líneas Izquierda-Derecha, Izquierda-Derecha, y así avanzamos gradualmente.
Debemos realizar esta técnica como para fijarla ante nosotros visualmente o incluso escribirla para que en todos los estados, podamos entender en cuál de los dos estados estamos y qué necesitamos hacer para fortalecer el estado correcto, cuando te diriges hacia la propiedad de otorgamiento, al Creador, y el estado izquierdo, cuando te das cuenta del mayor egoísmo que desciende sobre ti, que el Creador desarrolla específicamente en ti.
La parte izquierda, egoísta, que se desarrolla en nosotros se llama «Faraón».
La parte derecha, altruista, que se desarrolla en nosotros debido a nuestros esfuerzos en el grupo y en el estudio, se llama «Creador».
Y así, Faraón contra el Creador, el Creador contra Faraón, y nosotros entre estas dos fuerzas Superiores, como si fuera positivo y negativo porque Faraón es el reverso del Creador. Así es como avanzamos.
Y no hay otras fuerzas en el mundo excepto una fuerza Superior, que juega con nosotros de esta manera: positivamente-negativamente, negativamente-positivamente.
Volverse similar a la cualidad del otorgamiento
Existen dos fuerzas en la naturaleza: la de recibir y la de otorgar, la de más y la de menos. Para dominar el mundo espiritual, ambas fuerzas deben coexistir en nosotros.
¿Cómo podemos lograrlo? Si desarrollamos constantemente el deseo de lograr la cualidad del otorgamiento en nosotros mismos, tendremos la oportunidad de alcanzarla, comprenderla y acercarnos a ella, hasta cierto punto.
Al mismo tiempo, crecerá en nosotros la cualidad opuesta de recibir. Nos construimos sobre la combinación correcta de ambas fuerzas. Esto se llama recibir con el fin de otorgar o la línea media.
Es decir, no podemos renunciar a nuestro deseo, pero aun así renunciamos a nuestro egoísmo porque este está dirigido a «por nuestro propio bien». Bajo la influencia de la luz Superior, porque no somos capaces de hacerlo por nosotros mismos, gradualmente renunciamos al «por nuestro propio bien» y recibimos la cualidad del otorgamiento desde Arriba.
Pero para recibirla, técnicamente debemos volvernos similares a ella, es decir, hacer algo en nosotros mismos para que la cualidad del otorgamiento se pueda manifestar en nosotros y comenzar a actuar.
Entre dos fuerzas Una conexión mutua entre dos fuerzas

