La diferencia entre las partículas rotas radica en su estado original. La Luz que llega a nosotros desciende a través de diez Sefirot y forma propiedades completamente diferentes.
Sin embargo, cuando la Luz es unificada aparece en el deseo de recibir, se divide en multitud de propiedades y se manifiesta a través de estas en diversas expresiones.
Tal expresión de las propiedades opuestas de la luz dentro de un deseo es precisamente la personalidad.
No somos nosotros, sino la luz que pasa a través de ciertas capas egoístas y se divide en una multitud de luces y de esta manera se nos manifiesta en varios estados.