Baal HaSulam escribe: “No hay que excluirse del público y pedir para uno mismo, ni siquiera para dar contento a su Creador”. Es decir, ¡hay que pensar en el alma! Después de todo, todas las acciones por parte del Creador son necesarias para mostrarnos cuán destrozada está nuestra alma; por lo tanto, todas las peticiones deben ser para conectar la decena para influir en el Creador a través de ella.