Los palacios del Creador son Kelim (vasijas), es decir, grandes deseos que pueden ser revelados y llenados con la luz Superior, con los tesoros superiores revelados en ellos, en estos palacios. Y se vuelven como incontables tesoros.
Sin embargo, no estamos hablando de tesoros de nuestro mundo en los que inmediatamente vienen a la mente piedras preciosas, oro, plata, etcétera. Se trata de alcanzar, comprender y dominar todos los secretos de la naturaleza.