La identidad se adquiere cuando nos volvemos necesarios para el Creador en acción. Ya somos necesarios, pero en la acción, acercarnos a Él, unirnos y fusionarnos con Él; que complementamos el universo, hacemos que se llene todo el universo, la luz superior que llena toda la creación. Sin nosotros, estaría vacío, frío y oscuro.