
Pregunta: Si estoy haciendo un trabajo espiritual, ¿por qué los deseos y preocupaciones de otra persona son de mi incumbencia? ¿por qué debe importarme lo que siente mi perro o mi vecino?
Respuesta: Si doy a otro, si le sirvo, al hacerlo me siento similar al Creador. Me percibo en el mundo superior y al otro en nuestro mundo. No importa quién sea el otro.
Si logro renunciar a mi propio deseo y satisfacer el deseo de otro experimentar su deseo como primario y el mío propio como soporte, como trabajador que ejecuta el trabajo, así me siento como el Creador.
Pregunta: En este proceso, ¿cuál debería ser mi intención?
Respuesta: Debería ser satisfacer el deseo del otro para así lograr semejanza de forma con el Creador, porque al hacerlo, deleito al Creador.
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De la lección de Cabalá en ruso, 25/feb/18
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