Mucha gente moriría si se pudiera hacer fácilmente. Yo me tomo una pastilla, me duermo y ya está. Entonces, ¿por qué sufrir? Si esta vida no te ofrece plenitud, inspiración o la consecución de un sueño, es infeliz. De todos modos, acabamos muriendo.
La sociedad y el estado están haciendo lo correcto al no permitir que esto se desarrolle. Como dice la Torá: «Elige la vida». Pero hay que elegir. Debemos intentar, esforzarnos y buscarlo.
La Cabalá lo ofrece, pero para ello hay que acudir a ella y encontrar una vida eterna y perfecta.