Avanzar hacia la profundidad del corazón común

Pregunta:

Estamos creando un corazón común con nuestros esfuerzos; pero sin la fuerza del Creador, no es más que un corazón. ¿Cómo podemos invitar al Creador a entrar en él y pedirle que lo sustente?

Respuesta:

De hecho, depende enteramente del Creador, y la respuesta del Creador depende únicamente de nuestro deseo y nuestra petición. Nuestra petición, a su vez, depende de la constancia con la que permanezcamos en ella.

 

Así que todo se reduce a nosotros, a nuestro deseo, nuestra súplica, nuestra plegaria, que determina hasta qué punto podemos formar una vasija (Kli) en común en la que cada uno se sienta como si estuviera dentro de su propio corazón, lleno de los deseos y acciones de todos.

 

Hoy ya he observado a varios amigos, hombres y mujeres, que han cambiado significativamente durante este tiempo. Verás cómo, a lo largo de estos dos días, profundizaremos en nuestros corazones, en nuestros pensamientos, y alcanzaremos el nivel de la fe por encima de la razón.

 
¿Cómo podemos evitar confundirnos y asegurarnos de que la fe no sea una fantasía?

Pregunta:

Se dice que debemos orar para tener la fuerza de la fe para llegar a Lishmá. Pero la fe es la sensación del Creador. ¿Cómo podemos evitar confundirnos y asegurarnos de que la fe no sea una fantasía?

Respuesta:

Debemos esforzarnos por la revelación del Creador. Gradualmente, se formarán en la persona aspiraciones y motivaciones que la llevarán a entrar en contacto con el Creador. Por eso, debemos seguir adelante.

Pregunta:

Si la mente de una persona no es capaz de comprender lo que es Lishmá, ¿cómo puede entrar en el trabajo?

Respuesta:

Al intentar ascender a través de los grados de la escalera espiritual, una persona percibe diferentes estados que la llevarán a Lishmá.

Pregunta:

¿Por qué nos despegamos del mundo externo y no le pedimos al Creador que lo corrija? ¿No es esto importante? ¿O no podemos ayudar al mundo hasta que nosotros mismos alcancemos Lishmá?

Respuesta:

Primero debemos alcanzar Lishmá de manera independiente y luego, desde ese grado, atraer hacia Él a todos los seres vivos del mundo. Así es como funciona.

 
Aprendemos y avanzamos apoyándonos mutuamente

Pregunta:

Dígame, ¿cómo es posible que con tal grado de logro pueda responder tranquilamente a cualquier pregunta con un “no lo sé” o un “todavía no puedo responder”? Creo que éste es el grado más alto de realización.

Respuesta:

Sí, como dijo Shakespeare: “Hay más cosas en el Cielo y en la Tierra, Horacio, que las que sueña tu filosofía”.

 

Por supuesto, no lo sé todo, y hay mucho. Pero aprendemos y avanzamos apoyándonos mutuamente.

 

Crecimiento mutuo

Pregunta:

¿En qué se diferencia una chispa de Luz del general deseo de recibir en el que reside? Y ¿Dónde hay en todo esto una persona que la disponga, la encuentre y la eleve?

Respuesta:

Una chispa es una pequeña partícula de la Luz que debemos alcanzar. Cada persona tiene la luz Superior que debe brillar en cada persona y está preparada de antemano. Solo tenemos que esforzarnos para que lo que revelemos esté dentro de nuestros Kelim (vasijas espirituales).

Pregunta:

Pero todavía parece que queda un punto de la «persona» que observa y dispone todo esto. E incluso cuando existe tanto el deseo como la Luz, sigue habiendo una persona. ¿Qué le ocurre a él o a ella?

Respuesta:

A la persona no le ocurre nada. Los cambios ocurren en la luz que se revela en su interior, y el hombre sigue siendo el mismo. Es su estado interno el que cambia. El sensor que siente la luz cambia y se expande, es decir, absorbe más de la luz Superior, del Creador. Así es como crecen juntos.

 

La dirección hacia el Creador

Pregunta:

A la persona no le ocurre nada. Los cambios ocurren en la luz que se revela en su interior, y el hombre sigue siendo el mismo. Es su estado interno el que cambia. El sensor que siente la luz cambia y se expande, es decir, absorbe más de la luz Superior, del Creador. Así es como crecen juntos.

Respuesta:

Lo principal es comprender que el Creador no está en nosotros, sino entre nosotros. Y si me dirijo a Él, puedo esforzarme por el deseo de la gran masa de almas en las que Él está.

 

Por lo tanto, lo que ocurra me da igual. Lo principal es que quiero estar conectado con el Creador. No quiero perder esta conexión ni por un solo momento en ningún estado. Entonces todo funcionará.

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