Los esfuerzos de la persona son lo más importante, son el alcance de la fuerza que da la sensación del sabor del otorgamiento. Esto se logra al restarle fuerza a la sensación del sabor de la recepción para uno mismo. ¿En qué es diferente el sabor de recibir para uno mismo, al sabor de recibir para otorgar al Creador?