No solo es posible, sino que es necesario, y definitivamente se logrará ya que es un programa predeterminado de la creación.
El único problema somos nosotros.
Ya existimos en este estado perfecto inicialmente, pero no lo sentimos, como por ejemplo, un niño pequeño no percibe el mundo en el que está.
Nuestra tarea es abrir nuestros ojos, y ver el mundo real en el que vivimos, porque hoy está oculto para nosotros.