Hoy en día muchas personas en el mundo comienzan a decir que estamos en un callejón sin salida. En verdad es un terrible callejón sin salida, cuando el hombre puede apretar el botón nuclear; finalmente se encuentra bajo tal presión que sencillamente no sabe lo qué ni cómo hacer, lo oprime y ya está, ¡nada mejor que esta sensación!
Es como quien se tira de la ventana de un rascacielos durante un incendio, lo más importante es escapar del fuego, de ese terrible estado y no importa el hecho de que caerá desde el piso número 100; no piensa en el siguiente momento, lo principal es no estar en el previo.
Este es el peligro ante el que estamos.

