Comentario:
Los científicos han llegado a la conclusión de que en 2050 la humanidad se enfrentará a 10 grandes problemas: la modificación genética de los humanos, el aumento de la proporción de población anciana, la desaparición de las ciudades, la evolución de las redes sociales, nuevas tensiones geopolíticas, la seguridad del transporte, el agotamiento de los recursos naturales, la colonización de otros planetas, la expansión de las capacidades de nuestro cerebro y la creciente influencia de la inteligencia artificial.
Mi respuesta:
Nada de esto va a suceder. Todo nuestro desarrollo actual está encaminado a llevarnos a un callejón sin salida. Parece que podemos hacer frente a múltiples problemas, poblar planetas, desarrollar desiertos, cualquier cosa. Podemos construir, destruir o enloquecer con todo. Pero nuestro egoísmo no nos lo permitirá.
Nos hará la vida insoportable y nos llevará a un estado de continua cadena de conflictos entre nosotros: entre familiares, hijos y padres, con vecinos que vivan en la misma ciudad o en el mismo barrio. No importa dónde ni sobre qué, seremos incapaces de llevarnos bien unos con otros hasta el punto de que acabaremos corriendo a la panadería con una ametralladora por las calles desiertas. Y será una vida espantosa. El egoísmo nos llevará a esto.
Ningún invento nos ayudará. No aportarán nada. En primer lugar, las utilizaremos para subyugar a todos los pueblos, para aprovecharnos de todos, para suprimir a todos. Podemos ver cómo avanza la tecnología y con qué fines se utiliza.
Entonces, veamos qué nos impide ser felices!
La felicidad no consiste en habitar otros planetas, esos cuerpos celestiales sin vida, ni en que los coches sin conductor conduzcan en nuestro lugar, ni en que vivamos 200 años. Nuestros 70 u 80 años nos bastan. No necesitamos más. No se trata de cuánto vivir, sino de cómo vivir. No hay forma de escapar a la muerte. Alejarse de ella no es más que una búsqueda insensata.
Tenemos que hacer que mientras estemos vivos en este mundo, empecemos a sentirnos eternos, existiendo infinitamente. Esta es la solución al problema, no quedarnos atrapados en resolver problemas mundanos en nuestro propio egoísmo. Además eso nos arruinará todo.
No podemos decir que hoy seamos más felices que los que vivieron hace 50 años. Ellos no tenían los artilugios electrónicos con los que jugamos ahora, pero no por ello eran menos felices.
Veo en las estadísticas actuales que la gente es menos feliz y que la humanidad está sumida en una depresión más profunda.
Hoy en día todo el mundo empieza a pensar en cómo y dónde consumir marihuana u otra cosa para evadirse. ¡¿Por qué necesitaría una persona vivir 200 años?! ¡¿Para poder pasar 100 de ellos en un sueño narcótico?!
Tenemos que crearnos una buena vida. Y eso se consigue de forma muy sencilla: mediante relaciones amables entre nosotros. De lo contrario, estamos destinados al Armagedón.
¿Sabes lo que es el Armagedón? Hay una pequeña montaña en Israel (Har es montaña en hebreo) llamada Megido. Hace un par de miles de años, hubo allí algunas escaramuzas. Desde entonces, se ha utilizado esta expresión figurada: Armagedón, el fin del mundo.
En realidad, no hay que esperar a eso. Todavía se puede subir a esta colina y mirar hacia abajo desde ella. No es tan grande, sólo tiene entre 700 y 800 metros de altura. No nos empujemos a estados extremos. Hagamos que nuestra vida sea tranquila, buena y feliz hoy, no dentro de 50 años.
Y lo más importante, con la ayuda de la ciencia de la Cabalá, podemos empezar a sentir la próxima vida, el mundo superior, la transición de un estado a otro, de un ciclo a otro. Todo está a nuestro alcance.
Deseo que descubran por ustedes mismos el estado eterno de la materia creciente y satisfecha.
Cuidar el mundo
Necesitamos contarle a la gente las causas de las crisis globales multifacéticas y multilaterales: políticas, económicas, espirituales, morales, climáticas, etc., porque prácticamente se trata de una sola crisis.
Debemos explicar a todo el mundo en qué situación nos encontramos. Hasta que llegó la crisis mundial, nos quedamos callados. Hablábamos de ecología, economía y de cómo se encaminaron hacia el colapso, pero eran conversaciones vacías. Ahora que vemos con nuestros propios ojos lo que está sucediendo en el mundo, en la sociedad, en todo y en todas partes, nos resulta más fácil explicarlo.
Nosotros, como última generación, como representantes del Creador, podemos hacer todo lo posible para que la gente entienda esto.
Cada uno de ustedes es único en el sentido de que ha recibido un deseo, una aspiración y una conexión con el siguiente nivel de la humanidad, al que aún le queda por ascender. Ya tienen algún tipo de contacto con este nivel; por lo tanto, deben explicar cómo dominarlo, cómo hacer la transición al siguiente nivel y qué hacer con él.
Ésta es nuestra misión obligada, por eso están viviendo. No existen para ustedes mismos. Y gracias a Dios, entendemos que una persona no puede existir para sí misma; después de todo, el mundo Superior se trata enteramente de otorgamiento.
Por eso, deberían aprovechar cada oportunidad que tengan para publicar notas y artículos, para reproducir lo que escribimos y adaptarlo al lector al que se dirigen. Es un trabajo permanente y obligatorio, no hay excusas. No tienen idea de cómo les beneficia.
Sentirán que su mente, sentimientos, corazón y cabeza se abrirán como resultado de su preocupación por la corrección del mundo. Después de todo, somos como un grupo guía, como una cabeza. Por sí sola no puede existir si el cuerpo no existe. Por lo tanto, debemos pensar en cómo difundir

