De una carta:
¡Hola! Mi vecina, Irina, está estudiando Cabalá con usted. Ella me envió ayer una cita. Sabe que mi esposo y yo, estamos teniendo dificultades, por decirlo sutilmente y quiere ayudarnos. Entonces, decidí escribirle a usted. La cita dice así:
“Por consiguiente, el hombre tendrá que dejar a su padre y a su madre y se sujetará fuerte a su esposa y ambos se volverán una sola carne. Es decir, es meritorio que ella se dedique al hombre y que el hombre se dedique a ella”.
“Consecuentemente, el hombre deberá amar a su esposa como a su propio cuerpo y respetarla más que a su propio cuerpo, ser compasivo ante ella y apreciarla como a sus propios órganos; y ella, también tendrá que respetarlo y amarlo como a su alma, porque de él, es de quien ella fue tomada” (Rabbi Abraham Ben David, Baalei HaNefesh).
Busqué en Wikipedia, esto es de un sabio judío, que vivió en el siglo XII. Dígame, esto es válido para la forma en que hoy somos? ¿O aplica solo para el siglo XII?