No importa, aunque fueran el 100%. El hecho es que no sabemos, no sentimos y no entendemos la conexión con el Creador. Lo tratamos basándonos únicamente en el miedo a la muerte, la desaparición o la desgracia. Pero, en realidad, ¿quién necesita al Creador en la vida cotidiana? Lo recordamos cuando nos sentimos mal.
Si viéramos que el Creador es la cualidad del amor y el otorgamiento, entonces correríamos hacia Él. Pero el Creador se ocultó para facilitar nuestro camino hacia Él. De lo contrario, sus placeres simplemente nos derrotarían y nos obligarían a ser sus esclavos. Es decir, interactuamos con Él a nivel de instintos como los animales.