En la medida en que practicas seguir las recomendaciones de los cabalistas, comienzas a percibir tus cualidades egoístas y te das cuenta de que te empujan constantemente a ser crítico con el mundo, el Creador, tus amigos y a justificarte plenamente. Éste es el resultado del estudio ordinario.
Por otro lado, cuando una persona ve lo feo que es en su egoísmo, comienza a criticarse a sí mismo y le pide al Creador que lo corrija. El camino de la corrección comienza desde aquí.