No puede haber ningún signo externo. Es un trabajo interno.
Salir de Egipto significa unirse entre sí, con el grupo mundial y con un gran número de personas tanto como sea posible. Ni siquiera podemos imaginar cuántos de nosotros somos: cientos de miles.
Debemos considerar cómo apoyar a todos nuestros amigos para que no caigan y se decepcionen del camino elegido. Es fundamental ahora, porque cuanto más cerca estamos de la meta, más difícil nos resulta dar cada paso.