En la Cabalá existe un término semejante: de «Por mi propio bien» a «por el bien del otro» («Mi Lo Lishma-Lishma»).
Es decir, la corrección comienza con intenciones egoístas: quiero acercarme a un amigo para revelar al Creador porque entiendo que en este sistema tendré vida eterna, podré justificar todo.
Esta es la segunda etapa después del reconocimiento del mal, pero sigue siendo egoísta. Y luego, bajo la influencia de la luz superior, la fuerza del Creador, su emanación,y naturaleza, comenzamos a cambiar. Una persona adquiere tal capacidad cuando ya puede otorgar y conectar con otra sin ningún beneficio para sí misma.
Esta ya es la tercera etapa, una propiedad verdaderamente altruista porque la entrega se convierte en una recompensa para nosotros. Como escribe Baal HaSulam, todos deben trabajar según su capacidad y recibir solo lo necesario.
Más información Haz el bien sin pensar en ti mismo

