Somos Adam HaRishón

En la creación, solo existe el Creador y cuando se produjo la ruptura, el Creador, por así decirlo, se fragmentó a sí mismo y asumió las cualidades negativas de la creación. Es como si se hubiera contraído, colocado velos de ocultación sobre Su gobierno y hubiera ocultado que es bueno y que solo hace el bien; como si se hubiera corrompido a sí mismo para corresponderse con la futura creación, que está destinada a crecer desde un estado de cero hasta alcanzar Su nivel.

 

El Creador se redujo a sí mismo, a su Luz; esto es lo que se conoce como la entrada de Maljut en las primeras nueve Sefirot. Esto no fue más que una etapa preparatoria. Posteriormente surge Adam HaRishón; sufre una ruptura y un descenso, y en este punto comienza el proceso de discernimiento y corrección. Este proceso debe partir de nosotros, de abajo hacia arriba. Adam HaRishón, al corregirse a sí mismo, construye así el gobierno correcto con respecto a sí mismo.

Pregunta:

¿Por qué Adam HaRishon no pudo aclarar esto de inmediato? ¿Por qué tenemos que discernir algo que ya existe?

Respuesta:

¡Lo estamos discerniendo porque somos Adam HaRishon!

Sigue estrictamente el método.

Antes de adentrarnos en el mundo espiritual y de que tengamos claro exactamente con qué deseos podemos trabajar en este momento y cuál es la dirección del trabajo con cada uno de ellos, solo podemos seguir lo que dicen los cabalistas; en esta etapa no hay otro trabajo más que este trabajo general.  No puedo emprender ninguna acción que me haga imaginar (erróneamente) que ya me encuentro en el mundo espiritual.

Me veo obligado a seguir el método al pie de la letra: a través del grupo y del estudio, debo atraer la Luz que me rodea en la medida suficiente y eficaz para empezar a percibir la verdadera realidad, en la que realmente existo. Esto no se limita únicamente al mundo material, ya que el mundo espiritual también me rodea; vivo en dos mundos simultáneamente.

De acuerdo con lo que se me ha revelado, comenzaré a definir de manera concreta mi actitud respecto a lo espiritual y lo material, en ambos mundos. Esto constituye el trabajo de clarificación. Pero antes de que una persona alcance esa visión interior, sin duda, no tiene forma de saber qué está haciendo ni dónde se encuentra.

Vivo en dos mundos simultáneamente   Uniendo todos los mundos

 

Valora el otorgamiento más que la recepción.

Pregunta:

¿Cómo se puede explicar lógicamente qué tiene el otorgamiento que hace que lo valoremos más que la recepción?

Respuesta:

¿Cómo es posible que el deseo de recibir empiece de repente a valorar lo que es opuesto a ella? El deseo de recibir quiere disfrutar. Si, gracias al otorgamiento de la luz Superior, comprende que se puede disfrutar más otorgando que recibiendo, empieza a percibirlo.

Aquí no hay ningún truco, ni ningún fenómeno sobrenatural. Solo que nos parece sobrenatural. De hecho, no es así, ya que el deseo de recibir en esta etapa consiste en prepararse para actuar según lo que se denomina «Lo Lishmá» (No en su nombre): deseo lo espiritual porque me proporciona placer.

Sin embargo, al hacerlo, atrae la Luz circundante. Esta Luz circundante ejerce gradualmente su otorgamiento sobre el deseo de recibir a través de su propia naturaleza, que proviene del otorgante. En consecuencia, la persona comienza a valorar al otorgante como un grado Superior y más elevado.

 

Reúne todo el mundo dentro de ti.

Si me corrijo a mí mismo, empiezo a ver el mundo como algo más unificado y más orientado hacia el otorgamiento, el amor y la unidad. Al final, comprendo que todo este sistema es, una sola persona, llamada Adam. Y ese Adam soy yo. Porque de esta manera, a través de mis acciones, obras, pensamientos y mis diversas correcciones, lo he ido construyendo.

Pregunta:

Es decir, ¿Tomo y reúno el mundo en mí mismo? ¿Y me convierto en esta única alma, Adam?

Respuesta:

 Sí.

Pregunta:

¿Es eso cierto?

Respuesta:

Es cierto

Pregunta:

Y lo que vemos es…

Respuesta:

También vemos, que se trata de una verdad parcial, desgarrada por nuestro egoísmo interior.

Pregunta:

¿Y aquí, es como si no la filtramos a través del egoísmo? ¿No miramos a través del egoísmo?

Respuesta:

Si los reúno a todos en una sola imagen, entonces ese soy yo.

Pregunta:

Ese soy yo. ¿Cómo se puede enfocar así?

Respuesta:

Esa es precisamente nuestra tarea: reunir al mundo entero y decir: «Este soy yo», y que este mundo depende de mí.

Pregunta:

¿Soy responsable de todos y de todo?

Respuesta:

Absolutamente todo proviene de aquí.

Pregunta:

¿De todas las personas?

Respuesta:

Sí.

Pregunta:

¿La persona más sencilla y corriente es responsable del mundo, de todo lo que ocurre en este mundo terrible?

Respuesta:

 En la medida en que se encuentra en este mundo.

Todos en una sola imagen    Este mundo depende de mi – enfoque cabalístico

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