«Temor al pecado” significa que observa todo solo por su propio bien, que la razón es para sí mismo. “Temor al Cielo” significa que la razón es el Creador, que observa la Torá y las Mitzvot porque ésta es la voluntad del Creador (Rabash, Notas Variadas, 250, “Cualquiera en Quien Hay Temor al Cielo – 1”).
Debemos alcanzar un estado en el que todos nuestros órganos, deseos e intenciones estén de acuerdo con lo que hacemos. Entonces, llegaremos al temor correcto del cielo.
La raíz del genuino asombro y temor al Creador es el deseo de una persona de otorgarle a Él. Temen ser incapaces de entregarse por completo al Creador.
Debemos esforzarnos para que nuestro respeto y temor ante el Creador nos ayude en nuestro trabajo espiritual para que podamos dirigirnos a Él.
El miedo frente a nuestros amigos reside en querer ver en su actitud hacia nosotros, los mismos sentimientos que nosotros expresamos hacia ellos.
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