Estaremos juntos durante 24 horas, y esas son muchas horas si se agregan a ellas el poder del pensamiento, de la intención. Podemos alcanzar mucho durante este tiempo, trataremos de hacerlo.
También pensaremos en el futuro para que podamos llevar a cabo estas acciones con regularidad. Por supuesto, esto no debe convertirse en un hábito o una rutina, y tenemos que trabajar en este tiempo cada vez. Pero de verdad, este lugar abre el alma. Gracias por preparar para nosotros este lugar hermoso y sagrado.
(61137- De la conversación durante la comida antes de la Convención en el desierto de la Arava, 11/18/2011)
