Los Estados se verán obligados a entrar en una unión de pueblos en la que cada uno, incluso el más pequeño, podría esperar su seguridad y sus derechos no de sus propias fuerzas, sino únicamente de esa gran unión de pueblos (Immanuel Kant).
Pregunta: ¿Es posible la paz no desde las propias fuerzas, sino desde una alianza común?
Respuesta: El mundo solo puede ser así. El uno no es nada. Uno en el mundo es igual a cero. Solo la interacción entre esas unidades, que en general son ceros, puede dar a cada uno el sentimiento de autoestima. No es él mismo, sino su asociación con los demás lo que crean entre ellos.
Al mismo tiempo, todos los ceros parecen sumar y resulta que no es cero, sino algo grande, porque cada uno se anula a sí mismo y suma con los demás, dando todo de sí y absorbiendo todo del resto.
Solo compartiendo, solo invirtiendo en los demás y los demás en sí mismos, llegan a un estado en el que todos tienen valor. Porque es en la unión donde cada uno puede revelar su individualidad.
Este proceso debe tener lugar en todos los niveles.
Sugerencia Su corazón se fundió
