Pregunta:
Cuando usted explica material cabalístico, utiliza un número limitado de frases y palabras, pero simultáneamente, transmite todo un ramillete de sus sentimientos en diferentes combinaciones, ¿Cómo es eso posible?
Respuesta:
En principio, en cuanto se empieza a reducir todo a diez partes del alma, o a los cinco mundos, o a la naturaleza inanimada, vegetativa, animada y humana, entonces todo se vuelve muy concreto, muy compacto. Por lo tanto, la explicación puede hacerse mediante un número manejable de palabras.
Lo reduces todo a algunas definiciones, como en química, a átomos, moléculas y valencias, lo mismo ocurre con nosotros. Es el grosor de la pantalla, la magnitud del deseo y su espesor, la magnitud de la Luz y sus diversos estados, es decir, cinco Luces, cinco pantallas, cinco tipos de espesor del egoísmo sobre ella, la combinación entre ellos; todo esto es un pequeño vocabulario específico.
Toda la enorme impresión y toda la riqueza de transmitir sentimientos y pensamientos está en la combinación de estos pocos parámetros.
Pero evocan en nosotros diversas sensaciones opuestas. Y por eso, con solo cien palabras se expresa absolutamente todo lo que se puede expresar en la existencia humana, no solo en nuestro mundo, sino en todos los mundos. Lo principal es que una persona sienta de lo que estás hablando, y entonces habrá un lenguaje muy concreto entre ustedes.
En Cabalá el vocabulario es mínimo, igual que para los químicos y los físicos. Tampoco tienen muchas palabras y frases. Lo más importante es la combinación de parámetros en todas las combinaciones y conexiones posibles, ellos dan toda la paleta de sensaciones y pensamientos.

