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Haaretz: “El esfuerzo de Theresa May por erradicar el antisemitismo necesita de nuestra ayuda”

En mi columna regular en Haaretz, mi nuevo artículo: “El esfuerzo de Theresa May por erradicar el antisemitismo necesita de nuestra ayuda

Existe una buena razón por la que el antisemita Henry Ford dijo que hoy haríamos bien en observar nuestra sociedad pasada.

En una valiente y galante declaración emitida hace unos días, la primer ministro de Gran Bretaña Theresa May declaró, “El movimiento de boicot, despojo y sanciones está equivocado; es inaceptable y este partido y este gobierno no tendrá tratos con los que lo suscriben”. En referencia al tratado de Balfour de 1917, en el cual Gran Bretaña se comprometió a ayudar a construir en la tierra de Israel “un hogar nacional para el pueblo judío”, la primer ministro May concluyó,” es una de las cartas más importantes de la historia. Demuestra el rol vital de GB en crear una patria para el pueblo judío. Y es un aniversario que marcaremos con orgullo”. Pero tal vez la cereza del pastel fue su aseveración de que el Reino Unido está por adoptar una definición formal de antisemitismo respaldada internacionalmente es un “paso innovador hacia la erradicación del antisemitismo”.

La primer ministro británica Theresa May prometió dar “un paso innovador hacia la erradicación del antisemitismo”.

Estoy muy a favor de definir el antisemitismo de forma que le permita a todos ver cuál es su postura acerca del asunto. Dicho eso, no podemos ignorar el hecho de que los judíos han sido señalados mediante alabanzas y condenas (usualmente lo último) a través de toda la historia de nuestro pueblo.

El odio hacia los judíos ha estado presente desde el inicio de nuestra nación al pie del monte Sinaí. Ahí, cuando nos volvimos una nación tras habernos comprometido a ser “como un hombre con un corazón”, no todos respondieron de forma favorable a la idea. Aquellos que no la suscribieron comenzaron a odiar a los que sí la aceptaron. Permanecieron fuera del pueblo judío y así comenzó el odio hacia los judíos.

El Talmud (Masejet Shabbat) escribe que el Monte Sinaí “Es una montaña desde la cual Sina’a  [odio] descendió hacia las naciones el mundo”. El libro, Kedushat Levi (Santidad del Levita), especifica, “que el odio vino sólo después de la recepción de la Torá [requiere que nos amemos unos a otros como a nosotros mismos]” y el aclamado Noam Elimelej añade que es llamado Sinaí, es decir “odio”, porque “milagros sucedieron a Israel y Sina’a descendió sobre las naciones del mundo”.

Conscientemente o no, la unidad judía siempre ha sido una espina clavada en los ojos de los no-judíos. Argumentan que los judíos usan los estrechos lazos entre ellos para ganar una injusta ventaja sobre la gente de las naciones que los hospedan. Otros, como Winston Churchill, sentía que el “espíritu corporativo, el espíritu de su raza y fe”, como lo citó Martin Gilbert en Churchill and the jews, tiene un papel especial en el judaísmo. Churchill creía que este espíritu corporativo le da a los judíos un “poder especial que… ninguna otra cosa le daría”.

Por los pasados 2,000 años, desde la ruina del Templo, nosotros los judíos no hemos observado nuestro voto de amar a nuestros prójimos como a nosotros mismos. Aun así, el odio hacia nosotros ha permanecido y por una muy buena razón. Cuando nos convertimos en una nación por nuestra unidad, se nos dio la tarea de ser “una luz para las naciones” para transmitir ese “espíritu corporativo” especial al mundo. Como escribí en Por qué la gente odia a los judíos, incluso si no nos lo dicen en nuestras caras, el hecho de que ni practicamos ni transmitimos ese espíritu, es la razón del odio hacia nosotros.

Cuando los tiempos son buenos, el antisemitismo permanece a la sombra. Pero cuando comienzan los problemas, resurge y los judíos sienten el fuego.

Así como cambian las crisis, también cambian las acusaciones. En el transcurso de los años, hemos sido acusados de todo lo que puedas pensar y más. Hemos sido culpados por manipular los medios para nuestras necesidades; hemos sido acusados de usura, acusaciones sangrientas, envenenar pozos, dominar el comercio de esclavos, deslealtad hacia los países que nos hospedan, tráfico de órganos y propagar el SIDA.

Esperen, se pone mejor: Los judíos a menudo somos acusados de “crímenes” en conflicto. Los comunistas nos acusaron de crear el capitalismo; los capitalistas nos acusaron de inventar el comunismo. Los cristianos nos acusaron de matar a Jesús y el filósofo francés, François Voltaire, nos regañó por inventar el cristianismo. Hemos sido etiquetados como belicistas y cobardes, racistas y cosmopolitas, sin carácter e inflexibles y un largo etc.  

La única conclusión que podemos extraer de lo anterior es que somos los culpables de todo lo que está mal en el mundo. Como el profesor de estudios del Corán, Imad Hamato lo expresa: “Incluso cuando los peces pelean en el mar, los judíos están detrás”. Si bien es tentador menospreciar esas declaraciones como demagogia, no debemos ser tan temerarios; reflejan las verdaderas emociones de la gente hacia nosotros. El aislamiento internacional de Israel y los descorazonadores resultados de la encuesta internacional de la ADL acerca del antisemitismo prueban que el odio hacia los judíos no es un capricho; es la tendencia principal. La señora May, me duele admitirlo, está en la minoría.

Sir Winston Churchill creía que el espíritu corporativo de los judíos les da un “poder especial que ninguna otra cosa le daría.

El balón está en nuestras manos

La buena noticia es que el balón está en nuestras manos. Si queremos abolir el antisemitismo, podemos hacerlo. De hecho, somos los únicos que podemos. Cuando la maldad de la naturaleza humana toma el timón, la gente busca la cura. Sin embargo, no la encontrará porque esa cura es la unidad que nuestra nación logró al pie del monte Sinái y se esforzó por mantener hasta que la perdimos hace cerca de dos milenios. La memoria de la unidad aún está enterrada profundo en nuestro interior y no podemos “encenderla” a voluntad. Sin embargo, esa es la cura para la naturaleza humana, que la humanidad busca y muy en lo profundo o incluso abiertamente, lo saben y nos lo exigen.

El antisemita más notorio en la historia de EUA, Henry Ford, reconoció el rol de los judíos en su libro, El judío internacional-el principal problema del mundo: “los reformadores modernos, que construyen modelos de sistemas sociales, harían bien en observar el sistema social bajo el cual los primeros judíos fueron organizados”. Ford no se detuvo ahí. En lo concerniente a la importancia de la antigua sociedad judía, añadió que los judíos son “una raza que se ha preservado en virilidad y poder observando esas leyes cuya violación ha mestizado tantas naciones”.

Para entender realmente lo que Ford sentía, no necesitamos buscar más allá de nuestras propia fuente. El Libro del Zóhar escribe (Aharei Mot), “Y ustedes, los amigos que están aquí, como estuvieron en armonía y amor antes, en adelante no se apartarán… y por su mérito habrá paz en el mundo”. En Tikkun (corrección), número 30, El Zóhar, en una de sus declaraciones más evidentes acerca de la responsabilidad del pueblo de Israel, de forma inequívoca asegura que cuando no estamos en “bondad y amor”, como acabamos de leer, causamos “pobreza, ruina, hurtos, asesinatos y destrucción en el mundo entero”. En realidad, como dice el Talmud en Masejet Yevamot: “Ninguna calamidad viene al mundo sino por causa de Israel”.

A la luz de lo anterior, es fácil entender las conmovedoras palabras en la carta del primer Rabino de Israel, Rav Kuk, que celebró la declaración de Balfour: “Cualquier disturbio en el mundo viene sólo de Israel. Ahora somos llamados a completar nuestra gran misión de forma voluntaria y atenta: nos construirnos nosotros mismos y el arruinado mundo junto con nosotros”. Rav Kuk sabía que sólo si restauramos la unidad, nosotros y el mundo tendremos paz. En Orot Kodesh [Luces de Santidad], escribió, “Debido a que fuimos arruinados por el odio infundado y el mundo fue arruinado con nosotros, seremos reconstruidos por el amor infundado y el mundo será reconstruido con nosotros”.

Los sorprendentes beneficios del odio

El más notorio antisemita en la historia de EUA, el industrial Henry Ford: “Los reformadores modernos harían bien en observar el sistema social de los primeros judíos”.

El antisemitismo es en realidad odio a los judíos. Sin embargo, como El Zóhar, el Talmud y todos nuestros sabios a través de todas las generaciones nos han venido diciendo, no somos odiados simplemente porque somos judíos, sino porque estamos divididos y por lo tanto no actuamos como “una luz para las naciones”.

Habiendo dicho eso, debemos saber que el odio entre nosotros no es nuestro problema; es en realidad necesario para nuestro éxito. Si no nos odiáramos, no podríamos servir como modelo a superar las divisiones. Sólo cuando nos elevamos por encima de nuestro odio podemos ser ejemplo. Eso es lo que el mundo necesita desesperadamente pero no puede encontrar. Nosotros, que somos portadores de los recuerdos de nuestro triunfo en unirnos por encima del odio, somos la única esperanza del mundo. Por lo tanto, cuando no estamos a la altura de las esperanzas de las naciones, nos odian.

Mientras más se deteriora el estado del mundo en los niveles personal, social, nacional e internacional, más antisemitas se vuelve la gente. En una entrevista para el canal 2 en Israel, Thomas Friedman del New York Times dijo que recientemente le preguntó al cirujano General Vivek Murthy, “¿Cuál es la enfermedad predominante en EUA, cáncer, diabetes, males cardiacos? Él dijo, ninguna de esas; es el aislamiento’”. Parece que las personas simplemente no soportan estar unas con otras.

Aun así, si los judíos nos unimos por encima de nuestras divisiones y animosidades, el mundo, que constantemente examina nuestros movimientos, encontrará que existe una alternativa al odio. Si no no odiáramos, no podríamos de servir como prueba de que podemos elevarnos por encima del odio. Pero ahora que el mundo está en un profundo odio y somos odiosos unos a  otros, este es nuestro tiempo para hacer brillar la luz de la unidad.

“Al corregirse Israel”, escribe el libro Sefat Emet [Palabras de Verdad], “toda la creación lo sigue”. Y como dijo Baal HaSulam, “Depende de la nación israelí calificarse a sí misma y a todos los pueblos del mundo para desarrollarse hasta que asuman sobre ellos mismos el sublime trabajo del amor a otros, el cual es la escalera hacia el propósito de la Creación”, para que toda la humanidad sea “como un hombre con un corazón”.

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Jerusalem Post: “Por qué el ingreso básico universal no puede funcionar por sí mismo”

 

La mayor fuente de noticias para judíos de habla inglesa The Jerusalem Post publicó recientemente mi artículo ¿Por qué el ingreso básico universal no puede funcionar por sí mismo?

Dar ‘dinero gratis’ es una idea terrible. Pero un ingreso básico universal puede funcionar si es parte de un plan mayor.

En mi última columna, Cómo Trump puede salvar la democracia estadounidense, escribí sobre la importancia de encontrar soluciones creativas y avanzadas al problema del desempleo en EUA, específicamente en la región rural central, que ha sido la más afectada por el caída económica y la desindustrialización. Hice hincapié en que esto es fundamental para dirigir el curso de la sociedad estadounidense hacia un cambio positivo y para calmar las corrientes de nativismo que han venido surgiendo. Sugerí que si Trump lograra satisfacer las necesidades desatendidas, no debe fiarse en traer de vuelta la industria ni en intentar crear nuevos puestos de trabajo, donde los robots y la maquinaria han reemplazado a los trabajadores. Recomendé centrarse en educación y desarrollo personal que capacite a los que han dejado el mercado de trabajo, para abrir el camino hacia la creación de una nueva realidad.

El mismo día en que se publicó la columna, el Proyecto de Seguridad Económica (PSE), una coalición de más de 100 tecnólogos, inversionistas y activistas, anunció que se comprometen a dar $10 millones, los próximos dos años para explorar cómo el ‘ingreso básico universal’ (IBU) podría asegurar oportunidades económicas para todos en EUA. Ante el cambio de la naturaleza del trabajo, por la automatización, la globalización y la financiación, creen que es urgente tomar medidas audaces para garantizar oportunidades económicas para todos. Con las sublevaciones populistas que están ocurriendo en el mundo occidental muchos, dentro del espectro político, consideran el IBU como una opción, esto es, dar a todos un pago minimo garantizado como medio para, teóricamente, reducir la pobreza y mejorar salud y educación.

Es muy claro para mí, qué los que entienden el futuro de la tecnología y su influencia en la fuerza de trabajo y la economía, están muy preocupados y buscan medidas innovadoras y diferentes para asegurar que todos sean atendidos. Tienen razón al pensar que estamos al borde de la devastación, con desempleo mundial creciente y levantamientos sociales que conducen a incrementar tensiones y, eventualmente, a la guerra. Sin embargo, el concepto de dar dinero gratis, no es la forma de lograr el equilibrio. Por el contrario, es un error que, si lo hacen sin un plan, costará mucho a la sociedad estadounidense.

El dinero gratis debilita

Los seres y las sociedades humanas necesitan desarrollarse continuamente para prosperar. Naturalmente nos inclinamos a estar en estado continuo de buscar metas y logros cada vez mayores. La persona que no tiene un propósito en la vida, que no tiene para qué vivir o morir, se paraliza. No hay nada peor que dar algo a alguien antes de que realmente lo necesite, ya que bloquea su voluntad de actuar paras buscar los resultados deseados.

Buscamos placer. Todo lo que queremos es disfrutar diferentes niveles: comida, sexo, familia, dinero, aprecio y conocimiento; todos anhelamos esos deleites en diferente nivel. La mayoría tiene el deseo básico de comida y sexo, aunque en menor medida. Menos gente está interesada en tener familia. Mientras más alto subas a la pirámide de deseos, menos gente buscará satisfacerlos. Así, si eliminas la sed por dinero, habrá mucha gente sin motivos para desarrollarse. No sabrán qué hacer con su tiempo, serán miserables y enloquecerán. Realmente aumentará el uso de drogas y el caos violento.

El IBU es una buena idea sólo si induce el desarrollo

Como muchos empiezan a sentir, el ingreso básico universal SERÁ necesario a medida que las máquinas tomen más y más puestos de trabajo. hace unos días, ‘Amazon reveló su plan para eliminar a los trabajadores estadounidenses’ con su tienda de ultramarinos controlada por máquina. Según un estudio del Centro de Estudios Empresariales y Económicos de Ball State University, el uso de robots y otros artefactos de fabricación fueron responsables del 88 por ciento de los 7 millones de empleos que se perdieron en EUA desde el mayor índice de empleo en 1979. Con toda esta evidencia, es difícil ignorar las secuelas futuras. Elon Musk, el icónico futurista de Silicon Valley, predice ‘Por la automatización, hay posibilidades de que terminemos con un ingreso básico universal o algo así’

Pero la gente debe poder luchar por lo que quiere. No sólo debe trabajar para pagar casa, comida, ropa, etc.; eso se les dará. Pero eso no significa que la gente estará ociosa. Musk prevé que IBU dará tiempo a la gente para hacer cosas más complejas e interesantes. Otros creen que sin la obligación de pagar renta y otras necesidades básicas, la gente no tendrá motivos para avanzar ni usarán su tiempo libre productivamente. La investigación confirma esto último.

Entonces, ¿cómo se mantendrán los beneficios del dinero gratis, asegurándose que la gente lo use para mejorar realmente, en lugar de comprar alcohol y drogas? Necesitamos crear estímulos alternos que mantengan a la gente ocupada y en desarrollo. Como escribí en mi columna anterior, sustituir la motivación monetaria externa con actividades educativa y de capacitación, puede convertir este cambio de aterrador a una bendición.

Un nuevo trato

Para afrontar con eficacia el desempleo, debemos ayudar a la gente para que dedique su tiempo en algo constructivo, crear programas que la enriquezca y desarrolle como ser humano, así el ingreso básico será circunstancial. Estos programas deben ocupar el tiempo de la gente con cursos de su elección, para aumentar su educación. Dar herramientas para mejorar: habilidades personales para desarrollar relaciones y habilidades maritales y para criara sus hijos -todo lo necesario para vivir bien. Hoy, no se educa. Sólo se dan conocimiento. Nadie termina la secundaria sabiendo cómo educar a sus hijos ni cómo tratar a una persona. La gente no sabe lo suficiente sobre el mundo ni sobre la vida. Básicamente se enseña a leer y a escribir, se exige aprender cosas que difícilmente se recuerdan y se es lanzado al mundo. Esto debe corregirse.

Otro aspecto importante para que la gente asista a cursos públicos es que somos criaturas sociales y sin mezclarnos con otros, como en el trabajo, perderemos nuestra capacidad de relacionarnos. La sociedad estadounidense, como muchas otros, se ha fragmentado cada vez más por divisiones políticas y raciales. Y así, es ineludible crear lugares para que la gente no sólo se reúna, sino que verdaderamente se conecte, en talleres y seminarios de cooperación y cohesión. Esto conducirá a sanar gradualmente, el tejido social. Como resultado final de este enriquecimiento, la gente será alentada a tomar y dar a la sociedad, de forma creativa. Así como ahora tenemos mediadores, abogados y policías que trabajan para prevenir y tratar conflictos, se le pagará a la gente para difundir habilidades de conexión, creando una transformación social.

Junto con los muchos efectos positivos de ese proceso social-educativo, mejorar las relaciones también tiene grandes beneficios económicos que podrían aliviar el costo del IBU. Con menos estrés en el hogar y en el entorno social, los índices de delincuencia, violencia y abuso de sustancias, disminuirán, permitiendo a estados y municipios gastar menos en servicios policíacos y más en sociales. El alivio de la soledad y la depresión mejorará mucho la salud y ahorrará millones de dólares al sistema de salud. Un aumento general en cuidado y consideración mutua, puede ahorrar muchos de los recursos gastados cada día en esfuerzos para regular, hacer cumplir y organizar nuestra sociedad.

La agenda de la felicidad

Por último, aunque no menos importante, cuando la gente pase el día en conexión, aumentando sus habilidades y conocimientos y sirviendo a la sociedad, será mucho más feliz. Este debe ser el propósito de hacer cualquier cambio en la sociedad. Aliviar la pobreza es parte del acuerdo, pero el sentido y la felicidad no son menos importantes. Un nuevo estudio de Landmark descubrió que la mayor miseria humana puede atribuirse a fallas en relaciones y salud y no a problemas monetarios ni pobreza y que al eliminar la depresión y la ansiedad se reduciría la miseria un 20%, comparado con el 5% que se logra si los políticos se concentran en eliminar la pobreza. Es hora de que la carrera por una riqueza cada vez más inalcanzable sea reemplazada por una raza con muchas más posibilidades de encontrar salud y felicidad.

Esto es lo que necesita nuestra sociedad. Pues, si vemos a lo que ha llegado la sociedad occidental, observamos que trabajar tanta hora no da más felicidad; es muy gravoso para la familia y los niños que apenas ven a sus padres. Nos hicimos adictos a los teléfonos celulares y a la vida falsa en los medios sociales, mientras que la soledad, la depresión y la ansiedad aumentan. En resumen, hemos creado una vida que sólo pocos disfruten. Tendremos que cambiar esto porque la sociedades se desintegra. En lugar de trabajar diez horas al día y ver a nuestros hijos unos momentos, antes de acostarse, finalmente podremos cuidarlos y organizar nuestro entorno para que se adapte a nuestras metas personales y familiares. Dejemos que las impresoras y los robots satisfagan nuestras necesidades, mientras que los seres humanos se ocupan en mejorar nuestras relaciones y nuestras vidas.

Leer el artículo completo.
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Ynet: “Sí, vivimos en una realidad virtual”

De mi columna en  Ynet: “Sí, vivimos en una realidad virtual

“Muchos científicos, filósofos y empresarios piensan que es muy probable que la gente viva en un mundo virtual, simulado por una computadora” dice un sorprendente reporte publicado por el Bank of America. ¿Podría ser que vivamos en una especie de matriz? Rav Laitman habla sobre el origen de tales teorías.

Dr. Michael Laitman

El reporte, que fue enviado a millones de clientes del segundo banco más grande de Estados Unidos y que fue ampliamente cubierto por la prensa mundial, sorprendió a todos. Aunque su propósito era explicar la razón por la que se debe invertir en el campo de la realidad virtual, la pregunta existencial que trajo ha intrigado a las masas y ha comenzado un debate en el tema que casi se había desvanecido después de las olvidadas películas; Matrix.

La inspiración de esta teoría inusual tiene base en las ideas del empresario Elon Musk, del astrofísico Neil de Grass Tyson y del profesor Nick Bostrom, de la Universidad de Oxford, quienes insisten que es muy probable que nuestro mundo sea realmente un simulacro.  

¿Estamos realmente viviendo en una realidad virtual o tal vez somos parte de un experimento cósmico? Nuestro universo es sólo un gran programa de computadora, un simulador en tercera dimensión de una realidad en la que materia, energía, electricidad, nuestros pensamientos y deseos son sólo resultado de cálculos matemáticos complejos?  

Cien por ciento realidad virtual

De acuerdo con la sabiduría de la Cabalá, la “singular” idea de una realidad virtual no sorprende en absoluto. Cabalá lo ha tratado desde el principio de la creación. En libros antiguos de Cabalá, escritos hace más de 2,000 años, como el Libro del Zohar, se revela que no hay sólo veinte o cincuenta por ciento de probabilidad  que nuestra realidad sea virtual, sino, realmente ¡100 por ciento!  

De hecho, es imposible calcular la probabilidad de si existe o no tan inmensa realidad. Todos sus detalles son totalmente controlados por leyes claras y absolutas, como leyes de física y química, que no pueden demostrar la existencia ni el propósito de esta realidad, sólo caracterizar sus diferentes componentes, como lo hacen los científicos en relación a cada pequeño detalle en nuestro mundo. Los cabalistas son los únicos que decodificaron el propósito oculto de este “producto de computación”, que se extiende ante los ojos con todos los detalles, desde el Big Bang, hace 14 mil millones de años. Rav Kook escribió en su libro Shmona Kvatzim “para los grandes que tienen logros, el mundo tangible y temporal no tiene lugar. Ellos no consideran ni valoran la vida corporal, como la gente que ve esta imagen fija del mundo. El problema constante de los grandes es la eternidad. Esto envuelve su alma y llena toda su existencia”

Los cabalistas nos dicen que la enorme materia que llena y rodea todo el universo, hasta distancias infinitas, es sólo una milésima de la materia que se nos revela y no es real. Así que debemos explorar no la materia revelada, sino la red de fuerzas dispersas en el amplio espacio y que nos están ocultas. Estas fuerzas operan el programa de la realidad en que vivimos y en el momento en que las revelemos, igual que miles de cabalistas lo hicieron antes, podremos saber de dónde venimos, entender cuál es el propósito de la creación y cómo se expresa en nuestro mundo. Por lo tanto, podremos planear nuestro futuro y manejar mejor nuestra vida.      

Dr. Michael Laitman

De acuerdo con la sabiduría de la Cabalá, el programa que maneja la percepción de la realidad en toda la evolución es llamado, egoísmo. Esto significa, hecho para autobeneficio, una inclinación que es el mal desde pequeños, un deseo que es exclusivamente para encontrar un poco más placer, incluso a expensas de los demás. La fuerza negativa de nuestra naturaleza egoísta nos guía toda la vida persiguiendo siempre satisfacción y por lo cual funcionan nuestros cinco sentidos y nos hacen trabajar todo el día, desde el nacimiento hasta la muerte.

Windows 2016

Nuestro mundo se desarrolla rápidamente y como resultado, la tecnología se vuelve cada vez más sofisticada. Al principio de los años 80, el primer sistema operativo de una computadora era incómodo y basado en una ventana y una interfaz gráfica obsoleta. Unos años después, una nueva versión ya soportaba a varios usuarios y varios lenguajes y opciones. Hoy, los sistemas operativos son incluso más rápidos, estables, seguros y usan muy poco recursos del sistema. Muchos están en vías de trabajar en la nube, un servicio que brinda acceso a la información desde cualquier lugar y desde cualquier dispositivo. La diferencia entre las versiones es sólo en cómo han actualizado y mejorado nuestra vida y hasta qué grado nos pueden ofrecer una alternativa mejor, más económica y conveniente. De hecho, es todo lo que pedimos en la vida.

Traten de recordar su primera computadora. ¿Qué hubiera pasado si hubiéramos instalado un programa avanzado? Un error. Una crisis. No hubiera funcionado. Esto es exactamente lo que sucede con el sistema operativo de nuestra vida. El programa del egoísmo que nos ha estimulado por miles de años ya no es compatible con los nuevos programas que entraron a nuestra vida al principio del siglo 20, la realidad global en la que todos los componentes están interconectados y son totalmente interdependientes. Mientras más nos preocupemos por nosotros mismos, utilizando el programa egoísta obsoleto, más funcionaremos en contraste con la nueva realidad global, con el programa operativo que está siendo instalado. El choque entre estos dos opuestos es destructivo, doloroso y se expresa en problemas interminables, guerras y crisis diferentes.

¿Cómo actualizamos el programa?

El programa para crear hojas de cálculo (Excel, por ejemplo) está hecho de los mismos elementos que componen el programa para procesar documentos y material de textos (como Word), la única diferencia es la forma en que los elementos de cada programa se comunican. Lo mismo va para el programa de nuestra vida. Todos los errores son resultado de la falta de comunicación correcta entre nosotros.

Cambiar nuestro programa significa cambiar nuestras relaciones. En lugar de preocuparnos por nosotros mismos, utilizando a los demás y viviendo en una malvada realidad virtual, debemos hacer exactamente lo opuesto: preocuparnos por los demás, conectar con ellos, sentir lo que necesitan y darles fuerza positiva y amor. Hasta que el programa sea actualizado a una versión más avanzada, se abrirá ante nosotros una completa realidad eterna. Al usar el código que opera el programa de nuestra vida, “Ama a tu prójimo como a tí mismo” una regla que incluye toda la Torá, podremos traer un cambio importante a nuestra vida. Rav Yehuda Ashlag (Baal HaSulam) dice que toda la creación está hecha sólo para alcanzar este propósito, de forma que la humanidad se desarrolle en él y se vuelva más virtuosa, hasta que pueda sentir la fuerza superior tanto como se sienten unos a otros. Las virtudes que adquieren son como peldaños de una escalera, dispuestos uno a uno, hasta que la persona es plena y alcanza esta meta (Escritos de Baal HaSulam).

En la nueva realidad, comenzamos a sentir el propósito del programa operativo, de acuerdo al nivel de nuestra preocupación por otros y la forma en que el sistema funciona en nosotros. “Cuando la persona se cansa de recibir, se libera de todas las restricciones de la creación y se mueve libremente en el mundo del Creador; tiene la garantía que nada le sucederá y que nunca será dañada ni lastimada” (Escritos de Baal HaSulam).

A diferencia del programa egoísta, por primera vez, nos es dado control en nuestra vida, la capacidad de volvernos programadores y mejorar el programa de forma que incluso, nos de una realidad más perfecta. Luego, claramente veremos y sentiremos el verdadero programa de la realidad, la realidad que han buscado los grandes científicos y filósofos por décadas, con sólo, de veinte a cincuenta por ciento de éxito, según el reporte presentado por el Bank of America.
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De Ynet: “Si,vivimos en una realidad virtual” 27/oct/16