“Cuando Dalai Lama respondió a la pregunta que se le hizo, sobre lo que más le sorprendía de la humanidad, dijo: “¡el hombre!”, porque sacrifica su salud con tal de hacer dinero. Después, sacrifica su dinero para recuperar la salud; y luego, está tan ansioso sobre el futuro, que no disfruta el presente. El resultado de hacer lo que hace, es que no vive ni en el presente ni en el futuro. Vive como si nunca se fuera a morir y más tarde, muere sin nunca verdaderamente haber vivido”.
¿Cómo se puede aprender a vivir, de modo que al morir no haya remordimientos?