Pienso que tanto el futuro como el pasado; y en general, el tiempo solo existe en nosotros.
Los cambios internos, psicológicos, suceden en nosotros, que en cada momento nos apuntan hacia una nueva percepción del mundo a nuestro alrededor, aunque no cambie en absoluto. Vivimos en toda la luz absoluta, esa fuerza que constantemente nos influye de manera uniforme.
Pero somos cambiantes y por lo tanto, la sensación de fluir en el sinfín de la luz quieta, se modifica en nosotros.