Sí, es correcto. No podemos cambiar ni nuestro camino ni nuestra meta. Están predeterminados. Pero en cada momento podemos comprobar por nosotros mismos si estamos en este camino, si podemos acelerarlo, si estamos de acuerdo con el camino de nuestro desarrollo, etc.
Podemos cambiarnos a nosotros mismos, nuestra actitud ante lo que está sucediendo, pero no lo que está sucediendo.