Pregunta y empieza a sentir en ti mismo, empieza a mirar en ti mismo: ¿En qué pensamientos, sentimientos puedo sentir al Creador? Él los envía; definitivamente me envía una respuesta de inmediato. ¿Y dónde puedo encontrarlo dentro de mí, en qué código, en qué idioma? ¿Cómo se hace esto? Es como en las computadoras. Hay que buscarlo: ¿dónde está su respuesta?
Puedes tenerlo en tus pensamientos, intenciones, conexiones con tus amigos. Empieza a cavar, a indagar.