Como niños en los brazos del maestro cabalista

Pregunta:

Sus estudiantes son hombres adultos, pero ¿aún los trata como niños?

Respuesta:

¡Por supuesto! ¿De qué otra forma? En cuanto a mí, son estudiantes, en su desarrollo espiritual, son niños. Es natural que me sienta así por ellos y los califique: este es pomposo, este es hosco, este intimida y este es demasiado diligente, este tiene sentimientos embotados, este tiene una mente aguda y así sucesivamente; todos tienen diferentes combinaciones con propiedades y cualidades internas, pero todos son niños.

Pregunta:

En cuanto a su maestro, ¿usted también fue un niño para él?

Respuesta:

¡Por supuesto! Naturalmente.

 

Él está por encima y delante de mí, todo desciende por la corriente desde arriba, desde el mundo del infinito a través de todos los cabalistas hasta nosotros. Por lo tanto, el mundo no tiene elección; hoy recibe a través de mí. Pero yo, a su vez, soy un bebé en los brazos de mi maestro.

 

Comentario:

De todos modos, en nuestro mundo, un niño pequeño en algún momento supera a sus padres y se vuelve más alto en comprensión.

Mi Respuesta:

Así es. Existe una relación inversa entre la luz y el deseo y por lo tanto logramos más que ellos. Pero es por lo que hemos recibido de ellos que estamos avanzando.

 

Al igual que en nuestro mundo, nuestros hijos logran más porque les hemos preparado y dado todo lo que les antecedió y por lo tanto pueden dar un paso más.

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