Siempre desearemos todo para recibir, pero seguimos buscando alguna conexión con la espiritualidad, aunque sea a través de las Klipot. Al entrar en la espiritualidad, hay un lado derecho y un lado izquierdo. Nosotros y nuestro mundo entero, estamos situados bajo el lado izquierdo de la Kedushá, en las Klipot. Los seres humanos somos resultado de las Klipot.
Lo que se requiere es alcanzar un estado de Lo Lishmá tan fuerte que podamos ascender a Lo Lishmá, que está más allá de la barrera, y luego transformarnos en Lishmá. No podemos imaginar ni desear nada más allá de eso. Sin embargo, incluso en el deseo de Lo Lishmá, hay algo de Lishmá, porque el punto en el corazón está activo y nos estimula hacia dicho deseo.