De acuerdo al principio de la teletransportación

En las noticias (“Teletransportación del ADN, ¿en serio?”): “El virólogo francés, Dr. Luc Montagnier, quién fue recompensado con una parte del Premio Nóbel en Medicina y Fisiología 2008, murió el 8 de febrero. El premio, otorgado por su descubrimiento en 1983 del virus de inmunodeficiencia HIV, fué muy merecido pero no sin controversia.…

“En 2009, el año siguiente a que él ganó el Premio Nobel, el Dr. Montagnier publicó un documento en el que recordaba el experimento -ampliamente desacreditado- descrito por el inmunólogo Jacques Benveniste en un artículo de 1988 en Nature. Benveniste sugirió que el agua tiene algún tipo de memoria, que retiene un archivo fantasma de una substancia que se ha disuelto en ella aún después de que ya no existe la substancia…. 

“Siguiendo el ejemplo de Benveniste, Montagnier en su curioso documento publicado en una revista de la cual él mismo era Jefe Editor, declaró que había detectado señales electromagnéticas en el agua que previamente había contenido el ADN viral, incluso después de que el ADN había sido filtrado y el agua había sido diluída repetidamente. Las señales fueron registradas por la bobina de un micrófono y enviadas por correo a un grupo en Italia, donde se transmitió una muestra de agua destilada en un tubo metálico sellado. Cuando esta agua fue colocada en una máquina de PCR, que no tenía nada, pudo dirigir la síntesis del ADN que se volvió idéntico al original de Montagnier. Básicamente, esto determinó que el ADN se podía teletransportar. “Transpórtame, Scottie!” La determinación científica aturdía. Aquí estaba un ganador de un Premio Nobel haciendo una declaración totalmente inverosímil.  No hace falta decir que nadie ha sido capaz de repetir el experimento”. 

Mi Respuesta: Lo mismo se da en la física cuando las micropartículas, localizadas hace miles de millones de años luz, instantáneamente se conectan entre ellas y se comunican unas con otras.  

Comentario: Algunos científicos, en particular el académico Peter Garyaev, afirmaron que las células en el cuerpo humano también están arregladas de acuerdo al principio de teletransportación, lo que significa que cualquier célula de inmediato sabe lo que está pasando en otra. 

Como investigador, se planteó las preguntas: “¿Cómo se transmite esta información? ¿A través de qué medios?” 

Mi Respuesta: No se transmite a ningún lado, sino que existe constantemente y por todos lados en su totalidad. Un momento de transmisión no existe; al final, el tiempo prácticamente no existe. Es la paradoja. Es la razón por la que la ciencia ha llegado a un punto muerto y no puede avanzar más. 

¿En qué consiste la crisis en la ciencia? Tenemos que llegar a un estado en el que nuestra investigación depende de nuestras cualidades. Y aquí es donde surge el problema, tenemos que cambiar nuestras cualidades para comenzar a irrumpir hacia nuevos espacios. 

El universo y todo a nuestro alrededor está arreglado, como dicen los físicos y los biólogos, según el principio holográfico. Hay una imagen holográfica en la cual todo está interconectado. Si vemos dos partes separadas una de otra estamos mirando el mismo objeto desde distintos ángulos (de un lado, entonces del otro lado) y por lo tanto nos parece que son dos objetos. De hecho, todo es un objeto, consecuentemente. No hay transmisión —no hay nada qué transmitir.

 

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