El Creador es la raíz de todas las reivindicaciones

Pregunta:

Está escrito: «Cada uno juzga según su corrupción». Por un lado, un cabalista ve que el mundo está lleno de malas condiciones y guerras. Por otro lado, comprende que es él quien ha hecho todo esto y se asocia con ello. ¿Cómo pueden combinarse estos dos estados? ¿Cómo es posible?

Respuesta:

Cuando una persona mira al mundo, se ve a sí misma, su propio reflejo. Comprende que todo esto está dentro de él. Pero no puede corregir nada por sí mismo, así que se le da un grupo (una decena). No tiene nada que reprocharse. Acepta todo como un hecho.

 

Una persona puede culpar al Creador. El mismo no tiene nada que ver con ello. Es su alma corrompida, que se le entrega para que pueda corregirla.

 

Cuanto más se corrige a sí mismo, más aguda se vuelve su visión, y ve el mundo aún más corrompido porque incluso el defecto más pequeño le parece algo muy grande. Al mismo tiempo, no tiene ningún reclamo contra el Creador excepto uno: recibir de Él la Luz de la corrección. Y está agradecido con el Creador por esto porque al absorber sus cualidades negativas y positivas ya corregidas del mundo dentro de sí mismo, comienza a alcanzar la grandeza del Creador y se vuelve como Él.

Pregunta:

Significa esto que un cabalista no tiene reclamaciones contra nadie más que contra sí mismo?

Respuesta:

Tampoco contra sí mismo porque todo lo hace el Creador. El Creador es la raíz de todos los estados, de todo lo que existe, y por lo tanto, todas las apelaciones deben ser a Él. Lo único que hay que aclarar es cómo se debe apelar a Él. ¿Por qué el Creador nos dio precisamente tan malas cualidades? ¿Por qué nos ayudó a relacionarlas con Él mismo? ¿Qué debemos hacer con ellos?

Pregunta:

Si las personas no tuvieran reclamaciones entre sí, sino solo contra el Creador o contra sí mismas, ¿el mundo sería diferente?

Respuesta:

No se corregiría el mundo por no tener quejas. Si nadie las tuviera, todos serían simplemente animales. En el nivel animal, uno devora a otro, pero sin quejas. Las personas deben tener quejas unos contra otros, y al mismo tiempo entender que su raíz es el Creador. Él rompió deliberadamente nuestras almas para que tratáramos de unirlas y fracasar, no tener éxito, y entonces le pidiéramos que las corrigiera y nos convirtiéramos en Sus socios en la corrección del alma.

 

Entonces entenderíamos claramente lo que Él quiso desde el principio, por qué creó un alma, la dividió en partes y, después de eso, se dirige a nosotros para que asumamos su corrección y le pidamos que nos ayude.

 

Y con cada pequeño movimiento hacia la corrección del alma única común Le pedimos ayuda, nos convertimos en Sus socios, y así alcanzamos Su nivel. El estado final de la humanidad es llegar a ser igual al Creador.

 

No intentes corregir tus acciones pasadas

 

Pregunta:

Si me he dirigido al Creador pero aún no he recibido una respuesta, ¿debo esforzarme aún más en los mismos pensamientos, emociones y sentimientos?

Respuesta:

¡Por supuesto! Incluso más esfuerzo.

Pregunta:

¿Quizá necesito cambiar algo en mi súplica al Creador? Tal vez estoy haciendo algo mal.

Respuesta:

No intentes corregir tus acciones pasadas. Lo que sea correcto mañana lo arreglará todo. Nunca pienses que en el pasado debiste haber hecho algo más.

El impacto de la fuerza de corrección

 

Pregunta:

¿Cómo me afecta la fuerza de corrección que surge durante la lección?

Respuesta:

Solo te afecta en la medida en que tú quieras que te afecte.

 

Aquí no estamos bajo la autoridad del Creador. Él nos mantiene en un estado en el que podemos determinar por nosotros mismos quiénes somos, nuestros sentimientos hacia Él y qué nos gustaría cambiar.

 

Él suma y resta todos estos impulsos, deseos y fuerzas, y como resultado, sentimos lo que nos está sucediendo.

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