El taller es una herramienta para el cambio rápido de la conciencia de la persona, de su actitud hacia la vida, sus valores, su adaptación a nuevas y distintas opiniones que antes le parecían opuestas, etc.
El taller es una forma muy efectiva, porque si te sintonizas con él de forma correcta, te hace ser humilde ante los demás, escuchar sus opiniones sin negarlas, absorberlas en tí y ofrecer tu opinión —y ellos te tratarán de la misma forma.
Es una estructura completamente nueva de relaciones entre las personas. Si entienden esto y están enfocadas en él, precisamente bajo esas condiciones, entonces aquí se revelan grandes oportunidades para rehacer a la persona. Es decir, necesitas ponerla en cierto tipo de máquina, por así decirlo, mezclarla y hacerla un poco diferente, no tan estancada o petrificada como solía estar, en la forma que la hizo el sistema, la sociedad, etc., sino completamente distinta.
Toma todos los componentes y mézclalos completamente: sé tú mismo, sé simple y ya está. No te confrontes de inmediato con los demás, en oposición o imponiendo tu opinión. Por supuesto que todo esto nos arruina.
La identificación de opiniones y el análisis, no necesariamente se da a través del conflicto. Pasa a través de la integración. Hasta aquí la oposición de dos mundos. Este es el nuevo mundo, un sistema completamente distinto de relaciones. Las relaciones de las personas del viejo mundo egoísta están construidas sobre el conflicto.
Por eso dicen en los estudios de televisión: “No tendremos ningún programa si no hay exposición. ¿Qué sería lo interesante? ¿Dónde están todos estos gritos y lágrimas? ¿Dónde están los gritos y las calumnias del otro?” Es sobre lo que está construido este duro mundo egoísta.
No obstante, estamos hablando de algo completamente distinto: ascender al siguiente grado, subir más alto. Por supuesto que los productores y directores no lo entienden, pero se les puede mostrar que es posible. Las personas se unirán con todo su corazón.
Para ellos será una forma de descansar del mundo horrendo y vil, que además tiene un final. Luego, los productores tendrán un programa totalmente diferente que no esté disponible en ningún otro lado del mundo.
Comentario: El principio de los programas estadounidenses se basa en el hecho de invitar personas al estudio, contar cierta historia y luego ponen a pelear a los invitados, uno contra otro. Se atacan mutuamente y todo el mundo se divierte.
Mi Respuesta: Por eso hemos llegado a tal crisis. Si quieren mostrar algo radicalmente nuevo en la televisión, que hagan su propio programa, que sea lo opuesto a su programa. Déjenlos mostrar lo que ellos están haciendo en un proceso de discusión con las personas en un círculo común.
Tal vez cada uno esté atraído por el pasado, a la pelea con los demás; y los demás los detengan y digan: “No, intentaremos actuar de forma diferente”.
Dejemos que vean por ellos mismos, la lucha por el pasado y el nuevo mundo.
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