Sí. Y después de eso, si tienes suerte, podrías pensar en cómo participar en el otorgamiento para pedirle al Creador y dar sin ninguna expectativa, desinteresadamente, puro otorgamiento. ¿Por qué, con qué propósito?
No hay respuesta para eso, y para quién, no hay respuesta. Así de simple, «envía tu pan sobre las aguas».