Su reacción, “Aquí vamos otra vez”, es el mayor error de los judíos, en primer lugar, y de todas las demás naciones del mundo.
Es necesario hacer que los judíos se den cuenta de que ellos hacen el clima del mundo, el tiempo, y que la correcta relación de todas las naciones del mundo depende de ellos, de su correcto comportamiento entre sí.
A través de nosotros llega una bendición a las naciones del mundo. Debemos entender esto, reconocerlo y realizar conexiones entre nosotros que crearán personas que simplemente se aman, muestran bondad, amor, interconexión y asistencia mutua entre sí en toda la población mundial.
Si los judíos hacen esto, todos estarán bien, incluidos los judíos, si no lo hacen, y ya estamos retrasados en esta corrección, entonces el mundo se pondrá peor contra ellos y eventualmente los conducirá a través del sufrimiento a la implementación de este proyecto.